viernes, 24 de marzo de 2017

YACIMIENTO CAMPO DE HOCKEY.

Posiblemente estemos ante el hallazgo más importante de los últimos diez años en la ciudad y que ha tenido mayor repercusión fuera de nuestras fronteras por su importancia y singularidad nos referimos al popularmente conocido como yacimiento del Campo de Hockey.

Campo de Hockey está situado al sur de San Fernando próximo al Cerro de los Mártires y en una zona “sensible” para los arqueólogos ya que toda esa parte de la ciudad es conocida por la multitud de hallazgos arqueológicos que han aparecido y que siguen apareciendo ya que la zona forma parte de la expansión de la ciudad.

FUENTE: Google Maps
Allá por 2007 mientras se procedía a la limpieza y adecuación del aquel lugar para instalar allí unas instalaciones deportivas, en éste caso un campo de hockey hierba, un arqueólogo hacía una primera prospección del lugar, como hemos dicho anteriormente la zona tiene mucho interés para los arqueólogos y hay que recordar que ya a principios del siglo XX muy cerca aparecieron algunos hallazgos arqueológicos de diversa índole como una villa romana y unos enterramientos que en ese momento no pudieron catalogarse. Ese verano de 2007 mientras las máquinas excavadoras aplanaban la zona la arqueología hallaba en el lugar un poblado, una zona de enterramientos y zona de almacenaje (silos), por desgracia la máquina había empezado su trabajo y a la llegada de los arqueólogos ya había arrasado con varias estructuras del poblado. Esta es la triste realidad que tenemos en San Fernando, por desgracia, la de obras que no tienen ningún control arqueológico.

Después de esa primera toma de contacto y viendo la importancia del hallazgo comienza una campaña de excavación de la zona y aparece ante nosotros un hallazgo de vital importancia y con unas características que lo han convertido en uno de los enclaves más importantes del sur de Andalucía. El asentamiento está formado por una zona de hábitat compuesto por varias cabañas, una zona de almacenaje (se han descubierto al menos 5 silos de gran tamaño para albergar alimentos) así como una zona de enterramientos donde han constatado 60 tumbas de las que se han excavado unas 30.

Panel informativo sobre el yacimiento en el museo
El poblado corresponde cronológicamente al Neolítico, periodo de tiempo donde aparecen la agricultura y la ganadería. También comienzan las poblaciones a crear poblado fijos sin necesidad de moverse de un lado a otro, anteriormente las poblaciones era cazadores-recolectores e iban de un lado a otro buscando su sustento, como era la caza.

Estamos ante los primero pobladores de la Isla de León, los primeros “cañaillas”, que se asentaron desarrollaron la agricultura, la ganadería e hicieron uso de los abundantes recursos con los que contaban.

Debemos tener en cuenta también el espacio geográfico donde se sitúa el yacimiento ha cambiado en ese momento San Fernando si era una isla más marcada de lo que es a día de hoy ya que los procesos geológicos han provocado que el entorno haya cambiado de una época a otra podemos decir que en el Neolítico la Isla de León era una insularidad mucho más marcada ya que en ese momento las zonas de marismas y salinas estaban bajo una lámina de agua.

También y gracias a estudios posteriores se ha podido reconstruir como era el paisaje de nuestra tierra y los resultados nos muestran que estaríamos ante un entorno muy similar al que podemos contemplar en el Parque Nacional de Doñana, una zona dominada por el matorral, encinas, alcornoques, etc. Los estudios de la fauna del momento los resultados son cuanto menos chocantes porque si bien en la zona como a día de hoy abundaban los conejos hay que sumarle venados, caballos salvajes y el lince ibérico, apareció un esqueleto completo de éste felino en el fondo de una cabaña. Entre la fauna doméstica aparecida encontramos vacas, cerdos, ovejas y cabras. Al asentarse en una isla no debemos olvidar la fauna marina donde podemos ver una gran cantidad de peces, entre ellos la mojarra o la dorada, así como cañaillas, almejas y otros bivalvos.

Mención aparte merece la industria lítica aparecida en el yacimiento, podemos encontrar abundante materia prima como cuarzo, cuarcita y sílex. La industria lítica está compuesta por unas 10 mil piezas, herramientas dedicadas a las labores agrícolas, a la caza, a los trabajos en madera o al curtido de pieles.

Las tumbas han sido realmente lo más comentado y lo que mayor interés levantó y sigue levantado a día de hoy. Se han excavado 30 tumbas de unas 60 que hay aunque éste número puede ampliarse ya que no se ha podido excavar en su totalidad el yacimiento. Encontramos fosas con enterramientos individuales, que son la mayoría, así como algunos enterramientos donde fueron exhumados varios cuerpos. Algunos de estos enterramientos presentaban ajuares es decir nos indica que estamos ante una sociedad desigual donde algunos individuos podían permitirse ser enterrados con objetos y a otros no. Entre los ajuares destacamos la aparición de productos exóticos como es el ámbar esto nos índica que la población isleña tenían redes comerciales con otras poblaciones de su entorno.

Enterramiento expuesto en el museo
Estudios indican que la población del poblado estaría en torno al centenar de individuos cuyas características morfológicas difieren de otras poblaciones coetáneas que se han podido localizar por la zona, nos indica que la población de Campo de Hockey tiene un origen distinto los estudios muestra que los individuos eran originarios de África, más concretamente del área subsahariana. Población de rasgos negroides. 

El yacimiento es conocido internacionalmente por la aparición de un enterramiento conjunto, un varón y una mujer, que se encuentran abrazados y que se les ha denominado “los enamorados” y que actualmente podemos ver en el Museo de San Fernando situado en el Castillo de San Romualdo. Este hallazgo importante ha ensombrecido en cierto modo la importancia de otros hallazgos del yacimiento como la aparición de otra tumba donde encontramos dos individuos que murieron a causa de lesiones provocadas de forma violenta, podemos estar ante el primer asesinato del que tenemos constancia en la Península Ibérica, o la menos sorprendente aparición de los restos de un lince en una cabaña que nos revela la fauna de nuestra tierra durante el Neolítico.

Por último comentar que todo esto se llevó a cabo con muy poca financiación como viene siendo habitual los especialistas trabajan con cantidades irrisorias de dinero, la historia por desgracia no tiene el mismo interés que otras cosas y los investigadores tienen que “hacer mil y una piruetas” para poder financiar sus proyectos cuyos resultados repercuten en nuestra ciudad.

Desde aquí agradecemos a todas las personas que desde hace diez años han puesto su vida en este bonito proyecto en especial al Doctor Eduardo Vijande Vila verdadero “alma mater” y a Antonio Sáez Espligares, subdirector del Museo Histórico Municipal de San Fernando, que allá por el verano de 2007 se desplazó al lugar sabedor de que la tierra escondía algo. Gracias a todos.

Yacimiento en la actualidad

viernes, 10 de marzo de 2017

UNA OBRA MAESTRA.

Posiblemente esta obra presidiría cualquier sala de un gran museo por suerte para nosotros se encuentra en nuestra ciudad en la nave del Evangelio de la Iglesia Conventual del Carmen.


El Cristo de la Salud, como es conocido, es sin temor a equivocarnos una de las obras cristíferas más destacables no sólo de la ciudad, o de la provincia de Cádiz sino de toda la región andaluza y la podemos contemplar y disfrutar en nuestra tierra.

FOTO: Antonio Quintero

Esta imagen está atribuida, casi con total seguridad, a la gubia del escultor italiano Anton Maria Maragliano (1664-1736), este escultor es el máximo exponente de la conocida escuela de escultura genovesa que tantas obras escultóricas dejó por la costa atlántica de Andalucía, especialmente en Cádiz. Muchos de los escultores que salieron de su taller se establecieron por nuestra zona de ahí la proliferación de obras.

FOTO: Antonio Quintero

La obra se encuadra cronológicamente en la primera mitad del siglo XVIII siendo un encargo de la comunidad de padres carmelitas  para su convento de la ciudad de la Real Isla de León, el actual convento fue erigido en el primer tercio del XVIII sustituyendo una anterior edificación.

FOTO: Antonio Quintero

Está realizada en madera de tilo (Tilia) un tipo de madera muy fácil de trabajar pero que es muy proclive al ataque de insectos y que es uno de los principales problemas que presenta la escultura por lo que su mantenimiento debe ser periódico. Esta madera de tilo fue muy utilizada por los escultores genoveses junto con la madera de abedul (Betula pendula).

FOTO: Antonio Quintero

Al contemplar dicha imagen destacamos el valiente escorzo del cuerpo hacía la izquierda, la serenidad que desprende el rostro, así como el imponente y airoso paño de pureza que por desgracia se encuentra mutilado, cuando se construyó el altar no tuvieron en cuenta las hechuras del paño de pureza así que optaron por eliminar parte del paño para que pudiese encajar en el retablo. Para hacernos una idea de cómo sería la sección cercenada del paño de pureza podemos ver el Cristo de la Vera Cruz de Cádiz. Completa la escultura la original cruz de tipo arbórea y plana en la que se encuentra suspendida la escultura y que se encuentra rematada por un artístico INRI de metal plateado. 

Por último mencionar el no menos importante retablo que preside la escultura, un retablo barroco dorado donde la obra se encuentra colocada en el hueco con forma de crucifijo lo que da una sensación de fusión entre la escultura y el retablo.

Desde aquí invito a que os acerquéis a la Iglesia del Carmen y contempléis y deleitéis esta auténtica obra maestra.

FOTO: Antonio Quintero

ENLACES DE INTERÉS.
https://escuelagenovesa.wordpress.com/2010/11/19/cristo-de-la-salud/http://www.lahornacina.com/articulosgenoveses3.htm
http://aqfotografiacofrade.blogspot.com.es/